Es muy probable que el inventor de las gafas residiera en la ciudad italiana de Pisa durante la década de 1280. Se cree que era un artesano vidriero, y aunque su identidad exacta nunca ha sido establecida con seguridad, dos hombres, Alessandro Spina y Salvino Armato, los dos de la misma edad y maestros vidrieros, son los candidatos más proba bles a semejante honor.

Las pruebas favorecen ligeramente a Salvino Armato. Físico óptico oriundo de Florencia, Armato mejoró su propia visión, a los treinta y cinco años de edad, cuando en el año 1280 efectuaba unos experimentos ba sados en la refracción de la luz.

Se orientó hacia la fabricación del vi drio, pensando siempre en mejorar su visión, y se cree que ideó unas gruesas lentes correctoras de forma curva. Las gafas con lentes cóncavas para corregir la miopía se fabricaron por primera vez en el siglo XV. Antes de que corrigieran la visión de cerca, en una era en que las gafas se empleaban mayormente para leer, fueron consideradas menos esenciales para las tareas intelectua les, y por consiguiente eran más escasas y más caras que las lentes con vexas.

Sin embargo, el precio no era obstáculo para el manirroto carde nal Giovanni de Medici, segundo hijo de Lorenzo el Magnífico y que en el año 1513 se convertiría en el Papa León X.








